La Realidad de la Crisis Económica

Foto: Protesta contra la inauguración presidencial en Austin, Texas, 20 de enero de 2017

Por El Consejo Editorial

Durante el último mes, se han registrado en los Estados Unidos más de 10 millones de reclamaciones de desempleo, más que el número total de personas que recibieron subsidios de desempleo durante el año pasado.

Este aumento en las reclamaciones se debe a los despidos masivos provenientes de la crisis económica actual, sólo empeorada por la pandemia COVID-19.

El capitalismo está impulsado por el provecho privado a expensas de la necesidad social. Esto hace que la producción crezca, y en este proceso cuando se produce más de lo que puede ser consumido por el poder adquisitivo de la gente, los beneficios caen y comienzan los ciclos de decadencia. El capitalismo se ha convertido en imperialismo, un parásito que causa problemas a todos los pueblos del mundo. No es sorprendente que la principal superpotencia imperialista sea también el hogar de los casos más confirmados de COVID-19.  

Como el imperialismo yanqui produce más bienes de los que puede vender, tiene que atacar a sus propias fuerzas productivas para superar estas contradicciones internas. En pocas palabras, pasa el sufrimiento que genera a los pueblos del mundo, afectando en mayor medida a los más oprimidos y a los más pobres. Tiene que atacar sus propias fábricas, propagando el hambre y la inseguridad, para después dar la vuelta y hacerlo una y otra vez hasta que sea finalmente derrocado.

La clase dominante se esfuerza al máximo, recurriendo al paquete de estímulo de 2 billones de dólares en un intento desesperado por reiniciar la economía. Cuando ha ido demasiado lejos, con o sin la actual amenaza del virus, los imperialistas obligarán a la clase obrera a volver al trabajo, aprovechando el aumento masivo de trabajadores desempleados que competirán por salarios más bajos. 

Con tal crisis, surgen inevitablemente condiciones fértiles para la lucha de clases organizada. Ahora es el momento de organizarse con sus compañeros de trabajo, amigos y familias para luchar por una vida mejor. Esta vida mejor sólo puede lograrse a través de la revolución socialista y la creación de un estado obrero. Esto significa el fin del desempleo y la sobreproducción, reemplazado por un sistema en el que la necesidad social sea el foco de la producción. Esto no se puede ganar mediante las cajas de votación, no se puede confiar para cambiar nada en aquellos que han causado y se han beneficiado de la miseria del pueblo.

Todo el mundo tiene un papel que desempeñar

¡Declaren su apoyo al boicot electoral!

Si todavía trabajas, ¡organiza la lucha en tu lugar de trabajo por condiciones más seguras y mejores salarios, tienes más influencia de la que crees!

Organicen a los más de 10 millones de trabajadores recién desempleados en una sola fuerza que pueda hacer que la clase dominante pague por sus crímenes contra el pueblo.

Combatir y resistir todas las medidas tomadas contra el pueblo bajo pretexto de la ‘crisis de la Corona’, esto significa luchar por el paro inmediato del alquiler y de todas los recibos de servicios públicos, por el acceso al aborto, por la apertura de la frontera a los trabajadores migrantes, por la defensa de los trabajadores indocumentados, por exigiendo el empleo o paga y, lo más importante, por la preparación de una lucha larga uniéndose y apoyando a las organizaciones locales con la revolución en su programa.

¡Distribuya información revolucionaria como este periódico a cualquiera y declare su apoyo!