¿Dónde se Encuentran los Comunistas?

Por El Consejo Editorial

Es bastante fácil declararse comunista. También es bastante comprensible hacerlo como una declaración política en respuesta a la creciente desigualdad y dificultades que enfrentan los trabajadores. Tales declaraciones, sin embargo, por sí solas no significan que una persona sea comunista. En lugar de hablar de lo que es un comunista, planteamos la pregunta, ¿dónde están los comunistas? El “dónde” es importante porque proporciona la respuesta a lo que es un comunista.

El gran líder revolucionario, el presidente Mao Zedong, explicó que es ser un revolucionario al decirnos dónde se encuentran:

“¿Cómo juzgar si un joven es revolucionario? ¿Cómo discernirlo? Sólo hay un criterio: ver si está dispuesto a integrarse, y se integra en la práctica, con las grandes masas obreras y campesinas. Es revolucionario si lo quiere hacer y lo hace; de otro modo es no revolucionario o contrarrevolucionario. Si se integra hoy con las masas obreras y campesinas, es hoy revolucionario; si mañana deja de hacerlo o pasa a oprimir a la gente sencilla, se transformará en no revolucionario o en contrarrevolucionario.”

No se trata de tener pensamientos o simpatías revolucionarias, un revolucionario es alguien que se encuentra entre la gente, en sus luchas y, por lo tanto, es considerado por su práctica actual. Los que no estan entre las luchas del pueblo son no revolucionarios y en algunos casos contrarrevolucionarios. Ser comunista ya presupone ser revolucionario. Un comunista se encuentra entre las luchas del pueblo, y además se encuentra al frente de estas luchas. Verlo de esta forma es mucho más valioso que basar el asunto sobre las simpatías o declaraciones políticas de un individuo.

Esto no es para desanimar a los innumerables jóvenes que se han manifestado desafiantes para declarar “¡Soy un comunista!” pero para enfatizarles la importancia vital de hacer realidad esta declaración, yendo y ganando liderazgo en las luchas del pueblo. Nadie puede calificar sin esto.

Además, un comunista se encuentra dentro de las organizaciones comunistas, no pueden convertirse en uno fuera de dicha organización. La organización anula la autoidentificación. La realidad es que muchos camaradas aún no son comunistas; son partidarios del comunismo, en camino a convertirse en comunistas.

Comunista es un título ganado en la lucha y a través del sacrificio, y es este proceso de transformación el que debe promoverse entre todos los que casualmente reclaman el título. Los autores estadounidenses del libro Prisoners of Liberation, Allyn y Adele Rickett expresaron este principio. Los Ricketts, que pasaron años en una prisión china después de la revolución, comentaron que al regresar al Occidente fueron recibidos con reporteros hostiles y hostigadores:

“Finalmente, un periodista dijo con voz fría: ‘su esposa dijo cuando salió que no era lo suficientemente buena como para ser comunista. ¿Qué piensas de eso?’ … Enfurecido le dije, ‘Apoyo lo que dice mi esposa. Acabo de llegar de un país donde se necesita ser un hombre extraordinario para ser comunista.”

Incluso después de haber sido liberado durante la revolución China por espionaje, los Ricketts habían desarrollado la comprensión correcta sobre dónde se encuentran los comunistas y qué es ser un comunista. Su reverencia por el título habla por sí mismo.

Todos deben ver la importancia del proceso de convertirse en comunistas, en un esfuerzo por salvaguardar la confianza y la admiración históricamente ganada por los comunistas de las masas de personas batallando. Al respecto, el presidente Gonzalo del Partido Comunista del Perú explica que:

“¿Cómo se da este proceso? Parte primero de cómo se va forjando cada uno de los futuros militantes, antes de serlo, en la lucha de clases; cada uno va participando en la lucha de clases, va avanzando, va trabajando más cercanamente a nosotros, hasta que llega el momento en que uno individualmente toma la gran resolución de pedir su ingreso al Partido, éste analiza sus condiciones, sus méritos, también sus limitaciones porque todos las tenemos, y le otorga la militancia si la merece. En el Partido comienza ya la formación ideológica sistemática; es en él que nos vamos haciendo comunistas, es él que nos va haciendo comunistas.”

Primero, los comunistas se encuentran al frente de las luchas revolucionarias del pueblo, no los encontrarás en la red o mediante aplicaciones fáciles. Si busca convertirse en comunista, vaya entre las luchas del pueblo. No es hasta que han ingresado al Partido que estas personas se transforman en comunistas propios.

El individualismo de la sociedad capitalista fomenta la cultura de la autoidentificación, que se encuentra especialmente en las plataformas de redes sociales. Trivializa a las personas involucradas en el trabajo revolucionario, asumiendo riesgos reales y enfrentando represión estatal, que no se declaran revolucionarios a través de sus biografías de Twitter, sino que lo demuestran con la actividad de sus vidas. Su trabajo junto a las masas y dentro de sus luchas es lo que los afirma como revolucionarios.

Los revolucionarios pueden encontrarse en todas partes, pero deben luchar especialmente fuera de las reglas e instituciones del sistema imperialista, tal como la contrainsurgencia de bajo nivel en forma de organizaciones no gubernamentales (ONG) o el proceso electoral en bancarrota. La brecha entre las masas y el estado capitalista es donde florecen los revolucionarios. Los revolucionarios van contra la corriente y toman medidas más allá, junto con las masas, mientras que los reformistas y revisionistas vigilarán y prohibirán desde la banda.

En todo el mundo, en lugares como Perú, India, Turquía y Filipinas, los comunistas se encuentran involucrados en Guerras Populares, haciendo la revolución para un mundo mejor. En todas partes, sin excepción, los partidarios de la revolución deben vincularse con la organización revolucionaria en sus comunidades, o buscar la lucha donde ya está sucediendo entre las masas, para aprender de ellas, enseñarles y unir su trabajo con ideas revolucionarias.

Al asumir la lucha de clases, aquellos que pueden declararse comunistas o partidarios del comunismo pueden comenzar a comprender los sacrificios necesarios para luchar por la revolución y construir una nueva sociedad. El presidente Mao por último nos dice que un comunista debe servir al pueblo a través de la vanguardia líder del proletariado, el Partido Comunista. El presidente Mao explica que un comunista “ha de preocuparse más por el Partido y las masas que por ningún individuo, y más por los demás que por sí mismo. Sólo una persona así es digna de llamarse comunista.”

Tome estos principios y transforme las declaraciones revolucionarias en acciones revolucionarias. Esto es lo que es necesario en nuestros tiempos, que día a día se están convirtiendo en condiciones más favorables para la revolución. En los días venideros, es necesario que las personas no solo se transformen en revolucionarios, sino también en comunistas, en la línea establecida por quienes nos han precedido. Esto significa poner la revolución y las masas por encima de todas las demás cosas, y realmente dejar atrás el miedo. Como nos dice el presidente Gonzalo, “los comunistas siéndolo no tenemos miedo a nada; más, el Partido nos ha forjado en retar a la muerte y llevar la vida en la punta de los dedos para entregarla en el momento que la revolución nos lo demande.”