Los Trabajadores Más Oprimidos y Pobres Son los Menos Propensos a Votar: Apoye el Boicot Electoral

Por Ed Dalton

Según un documento de investigación de Pew Data de 2018, una fuente de clase dirigente, más de la mitad de todos los que no votan en los EE. UU. están compuestos por los grupos demográficos de más bajos ingresos (que ganan menos de 30.000 dólares al año). Muchas de estas personas, que de manera desproporcionada son de la nación negra o la nación chicana, también se enfrentan a una opresión racista particular y tienen todo motivo a denunciar la farsa electoral.

No se trata principalmente de una cuestión de acceso, y ciertamente no es una cuestión de apatía. Los que hacen de su plataforma política una de avergonzar a los no votantes, una y otra vez intentan atraer la participación en la falsa democracia de la clase dominante. Estos tipos han demostrado que sus opciones “socialistas,” qué buscan apelar al pueblo basándose en el interés renovado en el socialismo, a fin de cuentas siempre se abrochan y respaldan a un demócrata oficialista. Este ciclo continuó esta semana con el apoyo de Bernie Sanders a Joe Biden. En otros cuatro años más estos apologistas del irremediablemente horrible Partido Demócrata cantarán la misma cantinela de siempre.

Según el Washington Post “alrededor del 30% de los norteamericanos eran elegibles para votar, pero decidieron no hacerlo, un porcentaje más alto que la porción del país que votó por Trump o por su oponente demócrata, Hillary Clinton.” Hablando desde una perspectiva electoral, en la práctica, más personas han rechazado este sistema que han apoyado a cualquiera de los candidatos pertenecientes a la clase dominante, y en la elección que viene habrá aún más abstenciones.

La abstención por sí sola no es suficiente. Si bien debería considerarse un acto pasivo de protesta política, debe convertirse en una postura política firme, una posición de boicotear las elecciones burguesas, con una clara insistencia en hacer la revolución. Los mismos que no votan tienen lo más que ganar de una revolución socialista en los Estados Unidos.

Además del gran número de no votantes, alrededor del 15% de los votantes registrados eligieron no votar en 2016. En 2020 el imperialismo estadounidense ha entrado en una crisis aún más profunda, y la farsa electoral se reduce a una elección entre un ultra-reaccionario Donald Trump, cuya mala gestión ha resultado en las peores condiciones que han enfrentado los trabajadores a lo largo de sus vidas, acercándose rápidamente a la Nueva Depresión que superará a la Gran Depresión, y un senil, reaccionario e intolerante Joe Biden. Hay poca diferencia entre los dos, y ambos significan una crisis peor para las mismas personas que tienen el buen sentido de no participar en la farsa electoral.

En su odio al pueblo, los socialdemócratas insisten en que los boicots electorales y el no voto son parte de la supresión de votantes, siendo incapaces de atribuir opciones políticas racionales e inteligentes a la mayoría de la gente pobre, obrera o no blanco. Los cretinos electorales más sutiles se abstendrán de apoyar a cualquiera de los candidatos intolerantes y en su lugar exigirán un “nuevo” partido de la clase dirigente, ni demócrata ni republicano. Este es un esfuerzo desesperado para que los muchos que se niegan a votar vuelvan a los brazos de sus explotadores mediante una táctica ligeramente diferente.

Abstenerse de las elecciones de la clase dominante no es una prueba de la fuerza del enemigo sino de la aumenta de la conciencia de clase entre el pueblo, todavía hambriento por el cambio y cada vez más dispuesto a salir del pantano del sistema.

Los argumentos de corrupción del partido, aunque no son del todo falsos, también confunden el punto. Los dos partidos, si bien son corruptos, funcionan a la perfección de acuerdo con las necesidades del imperialismo norteamericano y los intereses de su clase dirigente.

Incluso los encuestadores de la clase dominante están obligados a estar de acuerdo con la realidad que la mayoría de la gente no vota porque no cree que vaya a cambiar las cosas, y no porque estén reprimidos o mal informados; son estos no votantes los que están suficientemente informados para calar a la estafa.

Según el medio de comunicación de clase dominante Huffington Post, “Aunque la participación en las elecciones intermedias de este año fue mayor que en todo el siglo pasado, cerca de la mitad del público con derecho a voto no acudió a las urnas.” Cerca de la mitad de la población con edad de votar suele abstenerse, el aumento de votantes está correlacionado con el aumento de no votantes. Este hecho demuestra que el aumento de la participación electoral no se debió a que los no votantes habituales decidieran votar.

Tribune of the People apoya el boicot electoral convocado por las fuerzas revolucionarias, ¡si desea apoyar la campaña de boicot envíe un correo electrónico a trinuneofthepeople@protonmail.com para que vea cómo puede involucrarse y organizarse!