Números de Registro Electoral Decrecientes Exponen la Farsa Electoral

Por Mike Talavera

La gente en los EE.UU. no quieren votar. Los nuevos datos de varios estados muestran que en los últimos meses las tasas de registro de votantes se han desplomado en decenas de miles, y cientos de miles en California y Tejas, en comparación con el mismo período de tiempo en 2016.

Como todos los agitaciones de este año, la clase dominante se apresura a culpar a la pandemia de coronavirus por la caída de los números de registro de votantes. Los expertos de la prensa monopolista apuntan a las oficinas gubernamentales cerradas por los bloqueos estatales como la causa “obvia” de la disminución.

Este razonamiento de “sentido común” no explica por qué el registro de electores en línea, disponible en la mayoría de los estados, no ha recogido la holgura, ni pone este nuevo mínimo en su contexto adecuado. Incluso antes de esta reciente caída, Estados Unidos ha tenido una de las participaciones más bajas de votantes en el mundo, con el número de personas elegibles que no votaron en las elecciones presidenciales de 2016 supera con creces a quienes votaron por Hillary Clinton o Donald Trump.

La pandemia no explica esta crisis del sistema electoral estadounidense, que es parte de la crisis general del imperialismo estadounidense, pero sí expone cómo “sacar el voto” es una estafa que engaña a la gente para que valide un sistema político en decadencia.

Los encierros no sólo han forzado a las oficinas gubernamentales a cerrar, sino que también han impedido que las escuelas, los eventos públicos y otras empresas sirvan como lugares para que los grupos de defensa electoral inscriban a las personas. En Florida, estas organizaciones de terceros pro-votación registraron 14,144 personas en enero, mientras que en abril sólo se inscribieron 133.

Estos grupos no están registrando a la gente para votar por amor a la democracia. Literalmente son pagados por la clase dominante para convencer a la gente de invertir políticamente en el mismo sistema que los oprime. La Liga de Mujeres Votantes ha recibido cientos de miles de dólares de donantes como la Fundación Ford, Carnegie Corporation y la Fundación MacArthur. Voto Latino, que se ha fijado la meta de registrar a 500,000 votantes latinos este año, recibió una promesa de $500,000 del ex candidato demócrata y multimillonario Michael Bloomberg en marzo. Engage Texas, un Super PAC cuyo objetivo es registrar votantes republicanos, ha aceptado donaciones de $1 millón cada una del petrolero de El Paso Paul Foster, el magnate petrolero de Houston Joseph C. Walter III, y Energy Transfer, la infame compañía con sede en Dallas detrás del oleoducto Dakota Access.

La pandemia ha interrumpido temporalmente esta costosa estafa, impidiendo inadvertidamente que muchas personas sean estafadas a votar e ilustrando hasta qué punto se compra la marca imperialista de la democracia.