Conmemorando la Moratoria Chicana con Rebelión

Por Felipe Vera

Hace 50 años en Agosto 29, mas de 30,000 Chicanos tomaron las calles del Este de Los Ángeles para protestar el reclutamiento y la guerra imperialista contra Vietnam. Al igual la policía fluyo en docenas para sofocarlos, los manifestantes empezaron a formar un frente para combatirlos. Al final del día, tres personas fueron asesinadas en un evento que quedo marcado en la historia como la Moratoria Chicana.

Durante esta era, las luchas de los Chicanos podrían ser visto en múltiples brechas incluyendo los campos de agricultura, los salones escolares, la lucha contra la brutalidad policial, la lucha en contra de la guerra de Vietnam, y hasta intentos de una lucha armada. Gracias al hecho que ellos fueron sometidos a pólizas racistas y discriminatorias, la corriente de consciencia Chicana y rebelión se vio mas difícil de contener y estallo esporádicamente durante este tiempo.

Durante el final de los 1960s, El Comité Nacional de la Moratoria Chicana fue formado, con algunos de sus miembros siendo parte del Partido Comunista E.U., entonces revisionista. Este liderazgo y subsecuente promoción hacia protestas pacificas nos sirven como una lección negativa. Dejo a las personas con falta de preparación para lidiar con la inminente represión del estado, la cual Chicanos conocen claramente.

Mas de diez mil marcharon a través del Este de Los Ángeles, llegando a Laguna Park (ahora conocido como el Parque Salazar). Manifestantes se mezclaban, atentos a los eventos culturales que se presentaban, solo para enfrentar a docenas de oficiales atacando después de que alguien afirmo que la juventud robo alcohol de una tienda licor local. Inmediatamente, los sheriffs empezaron a atacar a los manifestantes con gas lacrimógeno y macanas. 

Algunos protestantes respondieron formando un frente, luchando con cualquier cosa que encontraban. Como resultado, algunos oficiales fueron heridos y otros tuvieron que ser removidos. Al final del día, cientos fueron arrestados, docenas fueron heridos, y tres personas fueron asesinadas. Ellos fueron reportero Rubén Salazar, Lynn Ward – un Boina Marrón de 15 años, y Ángel Díaz.

Salazar fue un reportero Chicano y progresivo en un tiempo donde nadie hacia cobertura de las luchas de los Chicanos en forma precisa y real; el se atrevió a levantarse junto a las personas, documentar su lucha, y criticar a la policía.

Aunque Salazar no era un revolucionario, el era un defensor de el pueblo Chicano. El incorrectamente promovió políticas electorales como una forma de detener la opresión y su puesto también estaba dentro de la infraestructura de los medios de clase dominante, siendo parte de Los Ángeles Times y después KMEX. Sin embargo, después de su transición de correspondencia foránea a documentar las luchas de los Chicanos de los finales de los 1960s, el camino junto la senda del pueblo. El estuvo en las calles documentando, pero más importante, escuchando y hablando con las personas. El le dio tiempo al aire a organizaciones populares como las Boinas Marrones, El Comité de Defensa de los Barrios, y el periódico La Raza durante su tiempo en KMEX. El entendía que la policía estaban en contrapeso con el pueblo, y es por eso que se convirtió en un blanco para LAPD, que lo habían visitado en su hogar y lo habían amenazado.

Durante la marcha, Salazar le dejo saber a sus colegas que sintió que lo habían seguido al entrar el Silver Dollar Café. Poco después, los sheriffs, específicamente el Sargento Tom Wilson, lanzaron un proyectil de gas lacrimógeno de 10 pulgadas dentro del café, golpeando a Salazar directamente en la cabeza y matándolo.

Hoy, la única manera de conmemorar la vida de Rubén Salazar,  al igual que a los otros que fueron asesinados y ellos que lucharon durante la Moratoria Chicana, es con rebelión, junto a las personas que luchan por revolución. Mientras que el evento es un momento importante en la historia de la lucha político de los Chicanos, también refleja la lucha anti-imperialista en contra de la guerra de Vietnam visto en los movimientos para la liberación Negra al igual que en movimientos de estudiantes y obreros.

Hoy honoramos la Moratoria Chicana, no de un punto de vista anti-guerra, la cual a largo plazo no resuelve el problema del imperialismo desde su raíz, pero como anti-imperialistas y revolucionarios. Solo por medio de la Guerra Popular podremos destrozar este sistema imperialista que roba nuestros países de origen y nuestros pueblos, y escupe a nuestros jóvenes como municiones que justifican estos poderes.