Perú: 13 Muertos en Club Nocturno por Terror Policial

Por Felipe Vera

En Agosto 23, al menos 13 personas fueron pisoteadas y muertas como resultado de la policía Peruana lanzando proyectiles de gas lacrimógeno dentro de un club y cerrando sus puertas.  Bajo el pretexto de restricciones del COVID-19, el estado reaccionario Peruano esta intentando limpiarse las manos limpias y culpar las muertes en el arrendatario de el edificio.

Esa noche, muchos adultos jóvenes se juntaron en este club nocturno en el vecindario de clase obrera de Los Olivos en Lima. Según los reportes de las familias de las victimas, mientras la policía asalto el club ellos dispararon bombas de gas lacrimógeno en su interior y encerraron a los asistentes de este club, atrapándolos lo cual llevo al pánico. Como resultado, 13 personas fueron pisoteadas y asesinadas, 12 de ellas siendo mujeres y un hombre. Otros seis fueron heridos y 20 personas fueron detenidas por la policía.

Aunque algunos representativos de el Viejo Estado como el Ministro de Interior Jorge Montoya Pérez negó el uso de tal fuerza y gas lacrimógeno, otros han sido mas transparentes en su evaluación del papel de la policía y sus acciones. Según la prensa de clase dominante RPP Noticias, Walter Martos, el presidente de el Consejo de Ministros, un cuerpo de gobierno que coordina pólizas nacionales multisectoriales dentro de Perú, expreso: “Desde nuestro punto vista no ha habido ninguna falla en la operación de la Policía, la Policía está cumpliendo exactamente la función que le corresponde y que toda la población le exige que lo cumpla.”

El nombrar a los asistentes en el club y aquellos que “rompen toques de queda” solo sirve como una maniobra para distanciar el papel del Viejo Estado en fallar el proveer sistemas de salud adecuados y recursos para contener la propagación de el COVID-19, al igual que sofocar el disturbio político mientras la crisis económica global continua a profundizarse. Las secuelas de esta operación policial nos muestra que la ejecución de restricciones ante el COVID-19 que toma el estado se pueden usar para justificar represión y violencia policial, y en algunos casos, termina siendo mas mortal que el virus.