Fuerza Operativa Asesina a Dos Niñas, El Ejército del Pueblo Paraguayo Toma Represalias

Por Ed Dalton

María Carmen Villalba, 11, y Lilian Mariana Villalba, 12, fueron asesinadas en una celebración de cumpleaños en Yby Yaú, Paraguay por una Fuerza Operativa del Ejército Paraguayo y la Policía Estatal en un ataque en contra del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) el 3 de Septiembre. Una de las niñas era la hija del abogado que había defendido a guerrilleros del EPP en el pasado. 

La Fuerza Operativa fue formada para luchar contra el EPP, el cual ha estado luchando contra el estado apoyándose en su base indígena desde el 2008. Según el Centro Brasileño de Solidaridad de los Pueblos (CEBRASPO), el Ejército había ordenado que las niñas fueran sepultadas en una tumba secreta en un intento de ocultar evidencia, previniendo que la gente local creara monumentos para las niñas y en contra del estado. Los asesinos distribuyeron fotografías alteradas de los cuerpos de las niñas vestidas en uniformes militares a la prensa.

El asesinato de las dos niñas fue primero proclamado como “un gran éxito” por la Fuerza Operativa del viejo estado Paraguayo. El presidente Paraguayo, Mário Abdo Benítez, felicito el trabajo del equipo cuando visito el sitio del homicidio, posando con un arma antes de que su gobierno intentara mentir sobre la edad de las niñas, diciendo que tenían 18 y 19.

Familiares de las niñas exigen que el estado regrese los cuerpos para poder tener un funeral.

El lunes, en respuesta de los viles asesinatos de las dos niñas, La Brigada Indígena del EPP tomo represalias al secuestrar al ex vicepresidente Paraguayo y odiado propietario, Oscar Denis, de su finca. El estado reaccionario describe a los guerrilleros “teniendo facciones indígenas” y declarando que estaban “descalzos y usaban camuflaje.” 

Los guerrilleros dejaron panfletos explicando y tomando responsabilidad del secuestro, declarando que, “¡Todo el maltrato, abuso e injusticia sufrida por las comunidades indígenas, por los jefes, administradores, supervisores o ejecutores, terratenientes Brasileños, y Menonitas que envenenan y son desalojadas de sus tierras, no seguirán sin castigo. La Brigada Indígena aplicara justicia revolucionaria. ¡Viva la lucha de los pobres!”

Para la liberación de Denis, el EPP exigió que un grande pago de rescate fuera dado al pueblo, pagado en comida y recursos, al igual que la liberación de prisioneros políticos y prisioneros de guerra. Mientras Denis estaba en custodia, su familia comenzó a distribuir comida en comunidades rurales en bolsas marcadas “Gentileza del EPP”.

Manifestaciones en solidaridad tomaron lugar el 8 de septiembre en Argentina. Numerosos participantes cargaron carteles y pancartas en repudia al asesinato cobarde de estas niñas por el Viejo Estado, grafiti pintado en las paredes, leía “Viva el EPP.”

Durante esta manifestación en solidaridad, el pueblo ataco la embajada Paraguaya en Buenos Aires que fue protegida por policías antimotines y una cerca grande. El periódico de clase-dominante reporto que todos los manifestantes eran Argentinos y eran parte de grupos izquierdistas que luchaban contra del estado, declarando que, “Según el diplomático las movilizaciones fueron violentas, algunos tiraron piedras a las instalaciones.”