Mujer Rodeada por DPS, SWAT por Tener Consignas Anti-Policiales En Su Coche

Por Brian Martel

El 27 de julio, Lauren Mestas, hija de inmigrantes mexicanos, fue detenida en el puente de First St. por agentes del estado (DPS) lo que de inmediato pidieron refuerzos y empezaron el procedimiento para una “detención de alto riesgo.” La detención finalmente provocó que las autoridades rodearan el carro de Mestas por más de una hora. Mestas no cometió ningún crimen, pero fue blanco del hostigamiento e intimidación de la policía por los mensajes anti-policiales escritos en su carro, así como el mal manejo del trabajo administrativo de APD que lo marcó el carro de Mestas en su base de datos como robado. 

Tan solo dos días antes, Mestas estaba en una protesta en lo que presenció el asesinato de Garret Foster a manos del fascista Daniel Perry. En su prisa de escapar de los disparos, perdió el control remoto que abre el portón de su complejo de apartamento y por lo tanto estacionó su carro fuera de del dicho portón. Todavía alterada por el tiroteo de la noche anterior, no pudo encontrar su carro y creía que le habían robado. 

La próxima día Mestas fue al trabajo en pie, aún afectada por la noche anterior. Mientras tanto, su gerente llamó al numero de no emergencia de Austin, para declarar su vehículo robado. Al regresar a casa, Mestas encontró su carro y llamo a la policía para retirar la denuncia del robo del vehículo. Aseguró que el carro fue eliminado de la lista de vehículos robados y ella recibió un número de confirmación por si fuera detenida. 

“Yo aseguré de preguntarles ‘¿Puedo volver a manejar mi vehículo?” le dijo Mestas a Tribune, “y la operadora me dijo específicamente que sí podía.” 

El lunes, mientras trabajaba, Mestas se dio cuenta de que estaba siendo seguida por un carro del DPS. En un informe del incidente, el agente dijo que buscó su placa de automóvil para antecedentes porque “el vehículo llevaba retórica en contra de las agentes policiales escrita por afuera” incluso frases como “Orgullo Latino,” “Las Vidas Negras Importan,” “Chinga la policía racista,” “sin justicia, no hay paz” y “todos los policías son bastardos.” El agente la siguió por mas de una milla en la calle de Riverside Dr. antes de sonar su sirena. 

Presa del pánico, Mestas se detuvo en el puente de First Street en medio de la carretera. Ella inmediatamente levantó las manos. “Mantuve las manos alzadas durante aproximadamente 2 horas,” dijo Mestas, “para demostrarque no era una amenaza.”

Los dos oficiales del DPS en la escena, Garrett Ray y Jason Melson, inmediatamente desenfundaron sus armas y se pusieron a cubierto, comenzando el procedimiento para una “detención de alto riesgo” o detención por delito grave. Este es el mismo procedimiento utilizado por los agentes que mataron a Mike Ramos después de que fuera objeto de una llamada falsa al 911.

“De hecho nadie se acercaba al vehículo,” dijo Mestas. Ella le dijo a Tribune que, ya que sus ventanas estaban enrolladas y escuchaba música alta, y así como tuvo varias cirugías del oído anteriormente, no podía escuchar las órdenes que le estaba dando la policía para que saliera del vehículo. 

“Yo no iba a bajar las manos ni darles ninguna razón para hacer nada,” dijo Mestas. “Si tratara de bajar las ventanas, si tratara de bajar el volumen … en mi cabeza, lo tomarían como un acto violento. Así que estaba tratando de bajar la ventana y la música con mis rodillas y mis pies, pero no pude.”

Después de una hora de este enfrentamiento, casi 100 oficiales habían llegado al lugar. Docenas de vehículos DPS bloquearon la carretera, incluidos dos vehículos blindados de transporte de personal. Un helicóptero y varios drones de la policía sobrevolaron el cielo. Un robot difusor de bombas llegó junto a SWAT, que llegó con equipo militar y montó un francotirador en un edificio cercano.

Finalmente, los dos vehículos blindados de transporte de personal se acercaron al vehículo de Mestas y lo colocaron en su lugar mientras el robot rompía una ventana y SWAT rodeó su automóvil y SWAT le indicó que saliera de su automóvil y se tumbara boca abajo en el suelo.

Los oficiales hicieron que Mestas se arrastrara de un lado a otro por el pavimento caliente, dándole una serie de instrucciones contradictorias que ella siguió lo mejor que pudo. Ella recordó el asesinato de Daniel Shaver en 2016 por la policía después de que no pudo cumplir con una serie de instrucciones imposibles de seguir.

Finalmente, los agentes ataron a Mestas las manos con precintos y la llevaron al edificio del DPS donde fue interrogada por la División de Investigación Criminal, que se especializa en investigar el terrorismo. Mestas no fue interrogada sobre el vehículo que DPS supuestamente creía que había sido robado, sino sobre su política. Se le preguntó sobre su opinión sobre los agentes de policía y el movimiento de Las Vidas Negras.

El detective Bibler, que la estaba interrogando, trató de debatirla con su política reaccionaria, preguntándole “¿qué pasa con todos los disturbios y las rupturas?,” y diciéndole que “todas las vidas importan.”

“Solo me están apuntando porque tengo una retórica anti-policial escrita en mi auto,” dijo Mestas.

Mestas finalmente fue liberada sin cargos, aunque nunca fue compensada por la ventana rota de su automóvil ni los parachoques aplastados. DPS atribuyó la responsabilidad de esos acontecimientos a Mestas por no haber corregido su informe de vehículo robado, a pesar de que ya lo había hecho. DPS admitió que nunca habían solicitado confirmación de que el automóvil fue robado y dijo que sabían que ella era la propietaria registrada del vehículo.

Los informes iniciales del monopolio de la prensa describían a Mestas como una amenaza violenta o completamente irracional, pero en realidad estaba actuando por un miedo completamente razonable a la violencia policial, del cual hemos visto innumerables ejemplos en los últimos cinco meses tanto en Austin como por todo el país. 

No disuadida por la obscena demostración de fuerza de la policía, Mestas ha seguido luchando valientemente contra la brutalidad policial en Austin. La represión es lo que la policía mejor sabe, pero las tácticas de intimidación que desplegaron DPS y APD para detener a Mestas solo reafirmaron lo que ella y muchos otros conocen íntimamente: que la policía existe para aterrorizar a la gente y mantener el viejo estado capitalista.