Opinión: Una Farsa, Intento de Masacre, y Excusa – En el Conflicto de los Campesinos en Brasil.

Por Ed Dalton

Manos con cayos y resecas son las credenciales del trabajador y el campesino, una biografía llena de sublimes detalles de una vida obrando por sustento. Estas nobles manos amarradas de pequeñas bolsas, conteniendo solo una fracción de las miseras posesiones de los grandes campesinos del Campo Tiago dos Santos siendo forzadas por maleantes armados, policías militares, y helicópteros, a camiones , desalojándolos de la tierra cual les da vida. 

El viejo y decrepito estado Brasileño da la excusa que dos policías militares, uno retirado, habían sido asesinados, y los medios burgueses del medio sensacionalista no gastaron tiempo en culpar a la Liga de Campesinos Pobres (LCP) por la muerte de estos policías corruptos. La historia que se escribió en los periódicos termino como un garabato con toda la delicadeza y amenidad de una diarrea. Ellos muestran a estos dos cadáveres como  “buenos hombres” y constantemente llaman a los campesinos sin-tierra “bandidos.” Su argumento es una farsa; el policía retirado se encontraba “pescando” millas lejos de el Campo Tiago dos Santos, en una área infame por su guerra pandillera entre grupos criminales rivales, un hecho que le es bien conocido a la policía militar, cuya el primer oficial era miembro. De hecho, la policía militar en esta área tiene una larga y sórdida historia de sobornos y trabajos cerca a una variedad de gánsteres. No seria fuera de lo creíble el sugerir que lo que tomo lugar no era un “buen hombre” en un simple y sano “viaje de pesca.”

El segundo, policía militar activo fue afirmado como muerto cuando fue a recuperar el cuerpo de su colega. Es fácil el ser escéptico a estas historias, ya que no es común que una unidad activa de policía sufra otra baja cuando conocen el área, y solo días después  se moviera un máximo numero de fuerzas fuera a aterrorizar Campo Tiago. Es infructuoso cuando el Viejo Estado es un experto en la cobertura d evidencia el especular lo que realmente estaban haciendo. Lo que es claro, es que estuvieron usando esto, cualquier situación sospechosa que fuera, para culpar a ellos que no tienen nada.

Campo Tiago dos Santos, como muchos otros proyectos liderados por la LCP, era una faro de esperanza para los más pobres de Brasil, un país muy rico con una población muy pobre.  La vieja vida de aislamiento y humillación se estaba empujando, en favor de una nueva, una donde los campesinos tenían dignidad bien merecida, orgullo en sus familias y la tierra en la que obran, en sus cocinas comunitarias, comités de salud populares y formas de vida democráticas.

Niños con carteles leyendo “LCP” y “Prohibido Entrar Sin Mascara” 

La pandemia del Coronavirus ha golpeado a Brasil fuertemente, y el Viejo estado ha demostrado, como sus maestros en el estado de E.U., el como no lidiar con una pandemia – a actuar en la peor forma posible. Por otro lado, los campesinos cuales muchos de ellos no poseen amenidades modernas y viven en cabañas hechas a mano sin agua ni plomería, han mostrado un mucho mejor ejemplo a seguir. Apenas empezando la pandemia, los campesinos habían formado comités de salubridad, e hicieron mascaras al practicar buenas precauciones en contra de la propagación de el virus. 

El Viejo Estado reaccionario no puede tolerar nada nuevo, y odia a las personas y preferiría que ellas mueran. Como los grupos reaccionarios anti-máscaras y policía en los E.U, la policía militar en Brasil ha removido las mascaras de el pueblo y los han forzado a estar en grandes multitudes en confinamiento cercano, ayudando a que el virus se esparza entre el pueblo que acababan de robar, aterrorizar, torturado y acosado. Estaban torciendo el cuchillo. 

El día antes de los desalojos en masa de 600 familias, contando a más de 2,400 hombres, mujeres y niños, la policía militar fue reportada como volando sobre los campos dejando caer casquillos desde el cielo. Esto es por una sola razón; el intentar incriminar a los campesinos. Como la policía en los E.U., que dejan caer armas en el cuerpo de un hombre Negro asesinado a sangre fría, los policías militares cubren sus huellas, esta vez preventivamente. 

La policía militar bloqueo el campamento por días, negando la leche para niños y bebes y cualquier otro articulo necesario por esta comunidad de miles para sobrevivir. También disparaban a cualquier movimiento en el campamento y mantenían a la gente en un estado de ansiedad y terror. Cuando entro la policía militar al campamento fue cuando inicio el lascivo ataque frontal, disparando a los campesinos, lanzando gas lacrimógeno y pimienta a los mismos niños y bebes a los que les negaron leche. La única palabra para clasificar a esta mugre es Monstruo.

Los campesinos por su parte mantuvieron su determinación y moral. Sin su habilidad para prepararse, o sobrevivir un asedio, sus manos callosas y heroicas no solo se amarraban a sus posesiones que les dejaban tomar, pero se amarraban a algo mas vital que posesiones, la brillante bandera roja de los obreros y campesinos, cada pulgada teñida de el rojo mas profundo por la sangre del pueblo, que a través de la historia se han levantado para cobrar las deudas de nuestros muertos. Una hermosa bandera, honoraria de el conflicto, una colgada por primera vez por barcos mercantiles detenidos por marineros cometiendo motines, como la frase “strike” (huelga en inglés) que se deriva de cuando una cuchilla detiene un barco con un tajo a sus velas, la bandera roja, una señal para otros marineros, viviría más que sus cubiertas. Esa bandera se levantaría en alto en la Comuna de París, también aplastada por reacción y ahogada en sangre la cual mantuvo a nuestra nueva bandera en un glorioso rojo profundo. Se volvería a alzar en la Gran Revolución Socialista de Octubre en Rusia, y continúo alzándose más y más alto en la Revolución China y la Revolución Cultural liderada por el gran Presidente Mao.

Aunque los capitalistas del mundo proclaman la muerte de el socialismo con la restauración del capitalismo en los dos grandes estados socialistas en los 1980’s, esta gloriosa nueva bandera fue levantada en la cima de los Andes, otra vez por las manos callosas de los nobles campesinos, liderados por el Partido Comunista de Perú, el cual continua luchando hasta este día. La bandera esta alzada en alto en las selvas tropicales de Brasil, la bandera esta alzada en alto en nuestros corazones. Ningún ataque militar la bajara, y mientras los grandes campesinos de el Campamento Tiago fueron forzados a irse, sus banderas rojas seguían alzadas en alto, y no rebajaron. ¡Sus manos callosas fueron hechas para alzar la bandera roja!

Tribune of the People ha llamado a sus simpatizantes en educar el uno al otro y a los pueblos en los rápidos desarrollos de los conflictos campesinos en Brasil y el tomar humilde valentía de su experiencia, para el levantarse en solidaridad a su lado, a pesar de cualquier cosa. La mejor manera de mostrar solidaridad es el amarrarse a la bandera roja y no dejarla caer.

¡LARGA VIDA A LA LIGUA DE CAMPESINOS POBRES!

¡LARGA VIDA A LOS CAMPESINOS DE EL CAMPAMENTO TIAGO DOS SANTOS!

¡LARGA VIDA A LA BANDERA ROJA Y ALZARLA MÁS Y MÁS ALTO HASTA QUE CUBRA EL MUNDO ENTERO!