Guatemala: Miles Protestan, Incendian al Congreso

Por Nélida Tello

Durante el fin de semana, miles de personas en todo Guatemala protestaron el nuevo presupuesto del gobierno de $13 mil millones. Es el presupuesto más grande de la historia del país, pero a pesar de su tamaño, el presupuesto reduce drásticamente los fondos para la salud y la educación. Los manifestantes en la Ciudad de Guatemala incendiaron el Congreso obligando al Presidente del Congreso, Alan Rodríguez, a retirar el presupuesto un día después de la protesta en un intento de sofocar la ira de las masas.

El nuevo presupuesto también redujo $23 millones de la “Gran Cruzada Nacional por la Nutrición,” un programa centrado en combatir la desnutrición, al tiempo que aumenta los estipendios de comidas de los funcionarios del gobierno.

Los recortes presupuestarios causaron indignación a nivel nacional, ya que millones de personas se han visto afectadas por la actual crisis económica y miles de personas desplazadas por los huracanes Eta e Iota.

En la Ciudad de Guatemala, la capital de Guatemala, estallaron protestas en el centro de la ciudad, donde los manifestantes se reunieron fuera del Congreso Estatal. Se vertió gasolina en el exterior del edificio y se pintaron diferentes eslóganes en el edificio que leían “ladrones”, “asesinos” y “ratas.”

Los manifestantes se metieron en el edificio, rompiendo las ventanas y forzando las puertas abiertas. Tan pronto que entraron, el edificio fue incendiado. Los muebles fueron quemados y confiscados. Se tomaron otras acciones, incluyendo quemando paradas de autobuses y la desfiguración de estatuas reaccionarias en toda la ciudad.

Un orador de la protesta explicó que el gobierno sostenía la miseria del pueblo y que el pacifismo ya no se utilizará. En cambio, el gobierno y sus instituciones se reunirían con la ira del pueblo.

Las fuerzas del Estado desataron la represión contra los manifestantes. En la ciudad de Guatemala, se dispararon balas de goma contra las cabezas de los manifestantes, dejando a dos ciegos en un ojo y a 14 heridos. Al final de la protesta, se habían realizado 43 detenciones. En Quetzaltenango, al oeste de la ciudad de Guatemala, seis fueron detenidos.

Ninguna cantidad de modificaciones al presupuesto por parte del Estado Viejo puede servir a los intereses del pueblo, el pueblo seguirá enfrentando la represión y el hambre bajo el gobierno de la clase dominante. Al igual que la gente incendiaron al congreso, los presupuestos de la clase dominante también se levantarán en llamas mientras el pueblo ejerce violencia revolucionaria contra los enemigos de clase.