Austin: Los Registros Muestran que la Policía Vigiló los Eventos Culturales de Personas Negras después del Levantamiento de Mayo

Por Oliver Powell y Mike Talavera

Desde finales de Mayo hasta al menos Julio en Austin, el Centro Regional de Inteligencia de Austin (ARIC, por sus siglas en inglés) trabajó en estrecha colaboración con el Departamento de Policía de Austin para espiar múltiples eventos culturales negros, incluida la celebración anual del “Juneteenth”, además de su seguimiento general de las protestas, tras el asesinato policial de George Floyd. 

Un boletín interno de ARIC de la tercera semana de junio enumera varios eventos que los agentes estaban vigilando, incluidos mítines no violentos que se describen a sí mismos como las celebraciones del Juneteenth (una era virtual), una meditación masiva y vigilias con velas. Un descargo de responsabilidad en la parte superior del documento afirma que la ARIC estaba monitoreando “solo aquellas actividades en las que el uso potencial de la retórica de incitación podría usarse para instigar actos de violencia.”

La policía de Austin ha admitido abiertamente sus esfuerzos por infiltrarse en el movimiento de protesta local por las Vidas Negras, pero esta nueva información muestra que APD estaba llevando a cabo vigilancia de eventos por simplemente asociarse con Vidas Negras independientemente de si afirmaban ser pacíficos o no. Esta metodología racista refleja el número desproporcionado de manifestantes negros perseguidos y arrestados tras el levantamiento de mayo en Austin.

Estos documentos también reiteran los inevitables riesgos de seguridad de organizarse por medios electrónicos. Durante años, APD ha utilizado software de monitoreo de redes sociales para registrar la actividad en línea de los activistas y rastrear sus ubicaciones. En 2015, APD entregó “Informes de actividades sospechosas” a ARIC que incluían los nombres de varios activistas que dejaron caer una pancarta de protesta sobre la I-35 y su supuesto vínculo con “anarquistas conocidos,” como un ejemplo entre otros.

El pueblo ha asumido con razón la violencia revolucionaria contra los incesantes asesinatos de gente negra y otros trabajadores, y la extensa vigilancia policial de este verano apunta a los inútiles esfuerzos del estado para contenerlos.