Opinión: La prueba está en la práctica

Por Ed Dalton

Mientras no exista un Partido Comunista -y tales son las condiciones en EE.UU.- habrá decenas de grupos relativamente pequeños que rivalicen entre sí. Sería bastante tonto suponer que éstos podrían cooperar o congeniar bajo las circunstancias corrientes. Esta situación deja a los nuevos activistas, y a los nuevos estudiantes de la teoría revolucionaria en la práctica, con un difícil problema.A quién apoyar, dónde unirse, qué hacer, etc. pueden ser preguntas confusas, sobre todo cuando los nuevos activistas son bombardeados con muchas respuestas contradictorias. Este artículo pretende arrojar algo de luz sobre esta cuestión.


En primer lugar, la revolución no es un asunto individual y descentralizado; la Gran Revolución Socialista de Octubre, la primera revolución obrera duradera en el mundo, probó muchas cosas, incluyendo el hecho de que la revolución debe ser dirigida de forma centralizada, con una acción unida. Por lo tanto, es fundamental que recordemos esto y no nos limitemos a buscar indefinidamente un grupo cuyos puntos de vista coincidan plenamente con nuestros puntos de vista individuales, sino que encontremos aquella organización cuyos puntos de vista, y especialmente cuya actividad práctica, se ajusten más a las condiciones en las que operan.

Tribune of the People se ha dedicado a apoyar a las organizaciones y movimientos de todo el mundo que, en nuestra opinión, hacen eso mismo, es decir, responden correctamente en su capacidad a las condiciones en las que operan. Vale la pena profundizar en esto.

Tendencias opuestas

Hace poco Tribune fue el blanco de un individuo que se hace llamar “Camarada Toussaint”, que es un escritor de People’s Voice News (PVN). Aunque ya ha pasado más de un mes desde que Tribune publicó una respuesta a sus chismes con gran detalle, el personal de PVN no ha defendido sus posiciones políticas. En su lugar, han encontrado tiempo para lanzar otro ataque contra el sitio web teórico Struggle Sessions por su desacuerdo, ya que este último rechaza el término “feminismo proletario”. Como era de esperar, este ataque se basó en las identidades imaginadas de los escritores de Struggle Sessions, y no defendió el término desde ningún punto de vista racional. PVN no se preocupó por el contenido del artículo, de si era cierto o no, etc.

Si bien podemos estar seguros de que PVN tiene una gran fiabilidad cuando se trata de defender las nuevas modas terminológicas basadas en sus propios sentimientos o en las identidades imaginadas de los que atacan, también han demostrado su total ineptitud para defender el marxismo desde una perspectiva política.

Esta corriente, que decidió por sí misma convertirse en nuestra oposición, sólo es capaz de producir, en el mejor de los casos, un puñado de artículos de influencia posmodernista al mes. Dicen ser partidarios del maoísmo, pero no hay maoísmo en sus artículos. Entre el evidente anticomunismo, hay algunas consignas que suenan a maoísmo pero que siempre resultan inapreciables. Se requiere algo más que esto para tener un servicio de noticias maoísta, así que llamémoslo entonces por lo que es: una artimaña.

Lo que encontramos en el lugar del maoísmo es un montón de palabrería, un montón de comentarios despectivos contra los que rechazan, a partir de una base marxista, su querida terminología posmoderna. El PVN no duda en etiquetar con todo tipo de insultos a cualquiera que difiera de sus términos, aunque coincida en defender a los mismos grupos oprimidos, como si la terminología fuera absoluta, y fuera imposible ponerse del lado de los oprimidos a menos que uno acepte las terminologías más de moda que tiene el PVN. Este es un enfoque intelectual burgués desconectado de la realidad material; es el irracionalismo en su máxima expresión.

Una vez Lenin dijo, refiriéndose a una multitud muy similar, que “en política el lenguaje abusivo suele servir para ocultar la absoluta falta de principios y la esterilidad, la impotencia, la furiosa incapacidad, por parte de los que utilizan tal lenguaje. Y no hay más que decir al respecto.”

Nos encontramos exactamente con esto -impotencia furiosa- que resume nuestra oposición literaria en este frente. ¿Quizás les gustaría oírlo de una mujer?

En ese caso, desafiamos a PVN con la pregunta: ¿dónde está su documentación sobre el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (IWWD, por sus siglas en inglés)? ¿Dónde está su defensa del “feminismo proletario” en la práctica? ¿O simplemente no saben lo que dicen?

Es con gran orgullo de clase que Tribune of the People ha conmemorado el Día Internacional de la Mujer Trabajadora al destacar sus celebraciones todo el mundo, incluso en los EE.UU, donde nuestros Comités de Apoyo han realizado celebraciones del día y donde las mujeres rojas han marchado y realizado eventos. ¿Son estos los ‘machistas’ ligados a Struggle Sessions? ¿O simplemente les han “lavado el cerebro”? ¿Son estas mujeres y sus camaradas en EEUU las ‘fuerzas patriarcales’ del ‘machismo’ sólo porque rechazan el término “feminismo proletario”? Sin importar que afirma, PVN no encuentra la práctica muy convincente. Supongo que sería difícil hacer que un artículo sobre un grupo de estudio en línea parezca de interés periodístico. En cualquier caso, su “arma” no se está tomando en las calles en IWWD aquí en los EE.UU.. Su “entorno” (para usar sus propios términos) está bastante ausente en el lado práctico de la lucha femenina.

En última instancia, PVN arremete contra los demás desde su posición de inactividad. Parece que sólo existen en línea. Nuestro punto de vista en Tribune está a favor del periodismo partisano, es decir, encontramos importancia en el papel práctico de un periódico, estando sobre el terreno entre las masas, documentando las luchas y consiguiendo testimonios de la propia gente. Además, la práctica significa organizar eventos educativos y culturales para la clase trabajadora. Este tipo de actividad práctica proporciona un mejor conocimiento y comprensión de lo que podría ser posible con eventos que no existen más allá de Internet. Las calumnias lanzadas contra nosotros desde el PVN no son más perspicaces que lo que pueden derivar de su pésima falta de práctica.

Examine la práctica, no se deje engañar por palabras solas

PVN, y la red de grupos de caridad que apoya, se muestran inadecuados en el frente de la teoría, y esto se relaciona directamente con la falta de, o la baja calidad de, su práctica. Este hecho no debería ser nada controvertido para cualquiera que esté familiarizado con la teoría de la práctica del Presidente Mao. O, para decirlo de forma sencilla, el propio Presidente dice: “No hay conocimiento aparte de la práctica.”

For The People (FTP) es una red informal de organizaciones, descentralizada que lleva a cabo “ayuda mutua” o “programas de servicio”. Como ya hemos dicho, estas “feministas proletarias” no reunieron ni una sola manifestación, evento o acción para el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Quizás el día dedicado a las mujeres trabajadoras del mundo no figura en su lista de tareas; quizás están demasiado ocupados con la caridad. Sea como fuere, no hubo ninguna movilización en este frente que el PVN pueda utilizar para demostrar el mérito de sus líneas políticas, y mucho menos ninguna práctica que sirva para fundamentar sus teorías. Al igual que sus grupos de estudio, su teoría sólo existe en Internet.

Entonces, ¿qué hacen los FTP? Tuve la desafortunada experiencia de investigarlos antes de escribir este artículo, y debo decir de entrada que en una minoría de lugares, algunos de los FTPs parecen estar compuestos por personas serias, que trabajan duro en la redistribución de los escasos bienes del pueblo a otras personas quizás menos afortunadas. Hasta aquí llega la cosa. Algunos de ellos incluso tienen programas de distribución gratuita de alimentos y artículos bien organizados, lo que al menos demuestra que son personas reales que de verdad organizan algo, que es más de lo que se puede decir de la mayoría de ellos. La mayoría de estos grupos son poco más que páginas de redes sociales que comparten a los demás; tuitean, retuitean y escriben, pero no tienen una práctica propia. De vez en cuando, alguno de ellos puede realizar o unirse a una protesta; sin embargo, carecen de campañas o de una organización sostenida en todo lo que no sea su trabajo de caridad. Así que podríamos añadir un poco de protesta a sus prolongadas iniciativas de caridad. En general, el PVN parece desconectado de la lucha de clases y de los movimientos de masas. Esto dice lo que hay que decir sobre su ideología y política.

Aunque algunos FTP parecen ser muy conscientes de su limitada actividad y, sin duda, intentan superarla, no se hacen ningún favor al confiar en el inepto órgano que es PVN, que, en nuestra opinión, fracasa tanto como servicio de noticias como órgano teórico. Mientras que las páginas de las redes sociales de los FTPs inactivos y de PVN están llenas de artículos reenviados de otros, PVN sólo publica un promedio de tres artículos mal escritos al mes. Es difícil imaginar que estén demasiado ocupados con este “trabajo” para dedicarse a cualquier otra cosa.


La prueba está en la práctica, y aquí es donde interviene un servicio de noticias para poder expandirse en tantas luchas como sea posible, para documentarlas y proporcionar una fuente centralizada para revisar y estudiar la actividad práctica. Podemos dar por terminado el asunto: ya es hora de enterrar el cadáver. Al fin y al cabo, mientras nos insultan con todos los nombres bajo el sol, hay escasas pruebas de que hagan mucho más: ¿Dónde está el frente femenino? ¿Dónde está el pueblo “colonizado” (para usar su término) que se reúne bajo sus banderas? Ya es hora de que dejen de llamarse maoístas.

Para nuestros lectores, o para aquellos que por casualidad se encuentren con este artículo, para todos aquellos interesados en el maoísmo, los animo a contactar con Tribune of the People, para averiguar cómo pueden involucrarse con el movimiento vivo y dinámico de los pueblos oprimidos y explotados, que es una lucha vibrante y diversa que va mucho más allá de la simple redistribución de bienes. El socialismo no es una cuestión de consumo y distribución principalmente, sino una cuestión de poder de clase. Luchemos juntos por ello, pues.