México: La negligencia capitalista provoca fallas en el paso elevado del metro, los trabajadores del transporte se listan para la huelga

Crédito de la foto: Sol Rojo Oaxaca

Por Nélida Tello

El 3 de mayo, un paso elevado del metro se derrumbó en la Ciudad de México, lo que provocó que un vagón de tren se estrellara contra una franja intermedia mientras que un segundo vagón quedó suspendido en el aire con pasajeros adentro. Es la mala gestión criminal de la infraestructura de transporte por parte de los capitalistas burócratas mexicanos lo que provocó el colapso que mató 27 personas y hirió 79. En respuesta al colapso, más de 8,000 trabajadores del metro anunciaron que se declararían en huelga.

El paso elevado colapsado es parte de la Línea 12, la última incorporación al metro construida hace menos de una década en el distrito sureste de Tláhuac. El proyecto tardó cuatro años en completarse y requirió un mantenimiento extenso dos años después de su inauguración. Las reparaciones cerraron 11 de las 20 estaciones de metro en el 2014. El proyecto tuvo un costo total de $1.3 mil millones, incluidos $37 millones en reparaciones desde el 2012.

La línea de metro fue aprobada por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, y fue construida por Grupo Ica y Grupo Carso (propiedad del oligarca imperialista Carlos Slim), y Alstom, cuyo foco principal fue la construcción de los rieles. Los expertos advirtieron a los funcionarios del gobierno sobre posibles fallas debido a una ingeniería deficiente, curvas cerradas, el uso de ruedas sobre orugas de acero y daños estructurales después del terremoto del 2017.

Vigas agrietadas, hacinamiento e inundaciones son sucesos normales en el metro de la Ciudad de México. Millones de trabajadores dependen del metro cada día y se ven obligados a jugar a la ruleta con sus vidas para poder moverse por la ciudad. Se deja que la infraestructura se desmorone a medida que el gobierno busca aumentar las ganancias y promover sus lazos con los capitalistas a quienes se les paga para mantener el metro en un estado decrépito, embolsándose los recursos de la gente. Una sociedad socialista es el único medio para resolver tales contradicciones, estableciendo un transporte público de alta calidad para todas las personas sin estar atados por motivos de lucro capitalista.

La falla del paso elevado es el quinto incidente desastroso en el sistema de metro en el último año. La Línea 4 del Metro se incendió a fines del mes pasado, y en enero de este año se reportó otro incendio en la subestación eléctrica, que resultó en una muerte. E noviembre pasado, la Línea 3 del metro se incendió y los bomberos tuvieron que evacuar a 250 personas, y en marzo del mismo año dos vagones de tren se estrellaron en la estación de Tacubaya, matando a uno e hiriendo a 41.

El Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo anunció a principios de esta semana que los trabajadores harían huelga luego del colapso y están exigiendo la renuncia de la directora del metro de la Ciudad de México, Florencia Serrania, y la mejora de la deteriorada infraestructura de todo el sistema del metro. En rueda de prensa el martes, Serrania afirmó que no renunciaría.

La clase obrera se ve obligada a vivir en condiciones precarias y pagar con su vida los crímenes de los capitalistas que buscan aumentar las ganancias. A medida que se acercan las elecciones, los revolucionarios en México han levantado la consigna “No fue un accidente, fue un crimen de estado” con respecto al desastre y “¡No vote, prepárese para luchar!”