Corresponsales obreros: Mancan Inc. roba los salarios de los trabajadores tempo-rales

Mancan Inc., una agencia de contratación de trabajadores temporales con sede en Wheeling, West Virginia, ha retenido los salarios de algunos trabajadores hasta dos meses a la vez, en ciertos casos negándose completamente a pagar horas trabajadas.

Cuando los trabajadores disputan las discrepancias, la compañía generalmente intenta culpar el robo a un error administrativo, pero su práctica estándar cuando los trabajadores informan salarios faltantes es hacer que el trabajador espere varias semanas para que se solucione el problema. Mancan distribuye los salarios con tarjetas de prepago, y el mal funcionamiento de una tarjeta es uno de los chivos expiatorios habituales de la empresa.

La compañía le dijo a uno de los empleados que deberían de esperar varios días para que la tarjeta funcionara, y que si la tarjeta no funcionaba después de este tiempo la compañía necesitaría otra semana mas para otorgar un cheque. Otro empleado le comento a Tribune que además de robarles su salario, la compañía mintió a Workforce West Virginia (la oficina de desempleo), falsamente la acusaron de haber renunciado a su empleo voluntariamente para así negarle un reclamo de desempleo.

Los registros de recursos humanos obtenidos por Tribune revelan que Mancan engaña a los trabajadores sobre el valor de ciertos trabajos, pagándoles tarifas más bajas en comparación con los puestos anunciados directamente por el empleador. Oglebay, un parque y centro turístico local, enumera los puestos de limpieza en línea a $11 / hora, mientras que Mancan refiere empleados temporales por $10 / hora. Zeigenfelder Company, una fábrica de paletas de hielo local en Wheeling, tiene una diferencia en salario similar entre los trabajadores temporales y los empleados permanentes.

Ex-empleados temporales de Oglebay informaron que sus compañeros de trabajo se quejaban con frecuencia del robo de Mancan en el lugar de trabajo. Las prácticas de Mancan son tan consistentes que es común que los lugareños de Wheeling conozcan a alguien afectado por ella. Un miembro de la comunidad le dijo a Tribune: “Sí, mi tío trabajaba para ellos y le robaron el salario.”