¡Viva el inicio de la lucha armada de 1980 en el Perú!

Por el Consejo Editorial

Cada 17 de mayo el Partido Comunista de Perú (PCP) y los revolucionarios de todo el mundo conmemoran el Inicio de la Lucha Armada, cuando se lanzó la actual Guerra Popular en Perú hace 41 años, en 1980. Conocido como ‘Inicio la Lucha Armada (ILA 80)’, el día es un hito no sólo para el heroico pueblo de Perú y su Partido, sino que es un avance histórico para el proletariado internacional. En el transcurso de la Guerra Popular en el Perú, el Presidente Gonzalo, jefe del PCP, sintetizó el marxismo-leninismo-maoísmo como la tercera y más alta etapa de la ideología del proletariado, que surge de los Andes con la directiva de imponerla como mando y guía de la Revolución Proletaria Mundial.

En la entrevista del siglo del Presidente Gonzalo con El Diario en 1988, cuenta cómo y por qué el PCP decidió iniciar la lucha armada cuando lo hizo:

“Hemos investigado el país, y lo hemos estudiado particularmente de la II guerra mundial en adelante y vimos que el proceso de la sociedad peruana entraba a situaciones complejas. Los propios análisis estatales mostraban que la década del 80 tenía cuestiones críticas.”

Aplicando el maoísmo, el presidente Gonzalo fue capaz de analizar las condiciones concretas del Perú y sintetizar el plan para iniciar la lucha armada, con el fin de aprovechar la creciente crisis del capitalismo burocrático, en particular la encarnada por su farsa de proceso electoral. El ILA 80 se inauguró con una acción de boicot electoral en la que militantes del PCP atacaron un centro de votación y quemaron las urnas en la plaza del pueblo de Chuschi, en Ayacucho.

Hoy en día, el PCP sigue luchando a favor de la guerra popular, y el boicot electoral sigue siendo una parte fundamental. En una declaración para celebrar el Inicio de la Lucha Armada de este año por el Movimiento Popular Perú (MPP), una organización que lleva a cabo el trabajo del PCP en el extranjero, el MPP afirma el boicot electoral mientras la Gran Burguesía en Perú celebra otra ronda de elecciones para legitimar su gobierno reaccionario:

“La política de boicot aplicada según las condiciones actuales en que nos desenvolvemos es justa y correcta en la forja y crecimiento de un masivo torrente antielectoral ligado al desarrollo de la guerra popular. La voz de orden es simple y concreta: ¡No votar! Y la consigna clara y resuelta: ¡Elecciones, no! ¡Guerra popular, si! ¡Por la Reorganizaión General del Partido!”‘

En EEUU, los revolucionarios llevan a cabo campañas de boicot electoral como parte del esfuerzo por reconstituir el Partido Comunista de EEUU, siguiendo así la directriz de constituir o reconstituir los Partidos Comunistas en todo el mundo, tal y como instruyó el Presidente Gonzalo y se concretó en el EI 80. Para iniciar la lucha armada, el PCP tuvo que imponer la línea de la izquierda a la derecha, su Fracción Roja entabló una feroz lucha de dos líneas para, en primer lugar, reconstituir el Partido y depurar a los revisionistas, esos falsos “marxistas” que quieren desvirtuar la ideología del proletariado. Estos auténticos revolucionarios pasaron a establecer la línea de militarización del Partido y la universalidad de la guerra popular como única estrategia militar de la clase obrera.

Con los principios mencionados y otros más, la Guerra Popular en el Perú confirmó la síntesis del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, la ideología del proletariado. Vivimos en la era de la ofensiva estratégica de la Revolución Proletaria Mundial, como lo demuestran las guerras de resistencia y los grandes levantamientos en las naciones oprimidas, desde América Latina hasta el Medio Oriente y más allá. La dirección de estos levantamientos de masas debe ser conquistada por los Partidos Comunistas militarizados guiados por el maoísmo para llevarlos adelante y acelerar la destrucción del imperialismo y la reacción, que es inevitable.

Aunque la Guerra Popular en el Perú experimentó un recodo en el camino después de que el Presidente Gonzalo fue capturado en 1992 y los oportunistas dentro del Partido intentaron terminar la lucha armada con “acuerdos de paz” con el Viejo Estado, el PCP se está reorganizando en medio de y para la victoria de la Guerra Popular. En las montañas de Vizcatán, la camarada Laura construye el Partido a través de la guerra y lleva adelante las lecciones del Presidente Gonzalo, continuando la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo, el pensamiento gonzalo, guía de la revolución en el Perú. Contra las mentiras capituladoras y revisionistas de la Línea Derecha-Oportunista dirigida por el rata-traidor José, que pretendía liquidar la Guerra Popular y difamar al Presidente Gonzalo al servicio del imperialismo norteamericano, el PCP continúa dirigiendo la Guerra Popular y marchando hacia adelante. Como prometió el Presidente Gonzalo, nunca bajarán las armas hasta que todos los pueblos del mundo entren en el comunismo.

El Presidente Gonzalo se encuentra actualmente como el preso político más vigilado del mundo, aislado en las mazmorras del Estado reaccionario peruano en la Base Naval del Callao. No importa dónde resida físicamente, sigue siendo el líder del PCP, de la revolución peruana, y mantiene su puesto como el mayor comunista vivo sobre la faz de la tierra. La Guerra Popular en el Perú, que el Presidente Gonzalo puso en marcha en su imparable camino en 1980, sigue cortando la oscuridad con su gran puñal y brillando en todo el mundo.

¡Viva el 41º Aniversario de la Guerra Popular en el Perú!

¡Viva el inicio de la lucha armada en el Perú, 1980!